Alguien dijo alguna vez qe la mejor terapia para el olvido es el odio. Qe si él se va, se debe cuidar de nosotros porque le declararemos el odio y la guerra. Pero sabés,
al final suele pasar qe el odio es bastante aburrido, porque además no se lo creé nadie. Quiero decir qe a él no le afecta qe el taladro de nuestra mirada le traspase, porque no se siente culpable.
Normal.
Así qe al final uno decide olvidar y tirar para adelante, seguir en el camino y en la búsqueda, hacer repaso de lo qe hemos andado y quedarnos con lo bueno. Y tirar lo malo.
Él crecerá, yo espero qe no mucho más. Se casará y tendrá hijos, será el hombre responsable qe todos quieren, no lo sé. La ciudad seguirá imparable, frenética, y nosotros perdidos en ella buscando quién sabe qé.
¿Yo qé sé qé será de nosotros?. Pasarán tantas y tantas cosas.